Zapatillas New Balance blancas: un must para un outfit urbano

Las zapatillas New Balance, y en especial las zapatillas New Balance blancas resultan indispensables para cualquier combinación hoy en día, de acuerdo con parámetros de moda y tendencia. ¡Te contamos por qué!

Lo primerísimo por decir es que el blanco y el negro son los colores (sí, ya sabemos que no son colores en realidad) clásicos por excelencia. Y la moda urbana toma mucho de lo clásico, por eso las zapatillas negras y en especial las New Balance blancas son imprescindibles.

El concepto de moda urbana

¿A qué nos referimos cuando decimos esto? Hablamos, a grandes rasgos, de un estilo de vestimenta diseñado para soportar las exigencias de la vida en la ciudad.

Se trata de prendas resistentes para las actividades diarias y el movimiento permanente que implica la vida urbana.

Una de sus características principales es que estas prendas brindan comodidad. Quienes las utilizan no tienen que preocuparse porque se les estropeen, a diferencia de otra vestimenta más delicada.

Por supuesto, la moda urbana surge de la vida en las grandes ciudades y por eso son las grandes metrópolis quienes imponen los parámetros. Sus cánones se construyeron a partir de la necesidad de contar con vestimenta que, sin ser grandilocuente, otorgue estilo a la vez que brinde la garantía de ajustarse al día a día.

Componen esta categoría de la indumentaria prendas que son adecuadas, por ejemplo, para los viajes en transporte público y el roce permanente en espacios concurridos.

Asimismo, la moda urbana se caracteriza por su versatilidad: idealmente, un outfit urbano tendría que funcionar tanto de día como de noche, tanto con una exigencia de formalidad como de informalidad, aunque se trate de intervenirlo con un mínimo ajuste.

Excepto lo mencionado, esta moda no se rige por patrones determinados y es libre en cuanto a corrientes reconocidas. Se trata, por sobre todo, de una fusión de diferentes conceptos, combinados para crear estilos originales y funcionales.

Partimos de la premisa, pues, de que sea ropa con la que cualquier persona pueda ir al trabajo, incluso dar un paseo por la ciudad e ir a comercios o eventos sin demasiada exigencia de sofistificación y de elegancia.

 

¿Cuál es el origen y las tendencias reconocibles de la moda urbana?

A diferencia de la mayoría de las tendencias en indumentaria, esta moda tuvo su nacimiento en las calles y fue la propia sociedad la que le dio origen.

Posteriormente fue reconocida, adoptada y explotada por los diseñadores con el fin de generar diferentes estilos.

Lo que más sobresale dentro de este tipo de vestimenta es su aire contemporáneo y la posibilidad que tiene de adaptarse a los diferentes gustos de cada persona. Pensemos que a la moda urbana no la define una persona, sino una colectividad.

Otro dato significativo es que aquellas personas que no quieren dar la idea de estar a la moda o no quieren que se las asocie con una tendencia en particular pueden sentirse perfectamente bien vestidas, puesto que la moda urbana bebe mucho de lo clásico.

Esas personas, de hecho, cuentan con un abanico infinito de posibilidades combinatorias. Justamente, por su origen, la moda urbana no discrimina casi ningún estilo.

 

Accesorios: lo justo y necesario

Con el pasar del tiempo, la moda urbana se fue complementando con el uso de accesorios que la realzan y le otorgan más o menos formalidad, según la ocasión.

Bolsos, collares y bijouterie en general, pañuelos, pantalones anchos o angostos, lentes y blusas son algunos de los elementos que se tienen en cuenta hoy tanto en las grandes ciudades como en las medianas o pequeñas.

La idea es nunca sobrecargarse. El accesorio, a pesar de su etimología, tiene que ser necesario. De lo contrario, corremos el riesgo de tomar una decisión desacertada.

 

La influencia neoyorkina

Bueno, estamos hablando de moda, ¿cómo no mencionar a Nueva York? Sin embargo, no se trata solo de Nueva York, sino de las bandas neoyorkinas.

Los Beastie Boys, por ejemplo, un ecléctico grupo musical fundado en 1981 en Nueva York, fue tomado numerosas veces como modelo a seguir. Fue de las primeras bandas en poner de moda la vestimenta para la vida en la ciudad.

Esas bandas son las precursoras de este estilo de vestimenta. Primero impusieron en un espacio social reducido un estilo desenfadado, simple y funcional, y luego los diseñadores de indumentaria lo trasladaron a las pasarelas.

 

El origen de las codiciadas New Balance blancas

Hablamos de 1906. Ese año, William J. Rile, un británico de 33 años emigrado a Boston, fundó la New Balance Arch Support Company, lo que hoy conocemos simplemente como New Balance.

Se trataba de un lugar donde investigaban los puntos de apoyo del pie para mejorar el calzado. Es decir, quizás acá ya tengamos un punto diferencial: New Balance, históricamente, cuida de la salud de sus clientes.

Después, dieron el salto al diseño recién en 1960. Ese año, New Balance creó la primera zapatilla del mundo pensada específicamente para correr.

De ahí en adelante, el compromiso con la calidad y la innovación tecnológica han sido una constante en esta empresa, que se caracteriza por el diseño clásico y atemporal de sus creaciones.

 

New Balance y la moda urbana

New Balance, muchas veces, es sinónimo de running y de deportes. Sin embargo, con el paso del tiempo, esta marca ha sabido posicionarse como una referencia para otro target de usuarios, más interesados en cuestiones estéticas.

No obstante, ese origen asociado al deporte es lo que ha permitido que, junto con los diseños sofisticados, las zapatillas New Balance sean un must para cualquier outfit urbano.

Como decíamos, esta moda apunta a lo eclético y funcional, que permita hacer una vida cotidiana sin inconvenientes, y en ese sentido, unas New Balance encajan perfectamente.

En resumen, la moda urbana es un estilo que permite mezclar colores y texturas multiformes, distinguiéndose siempre por llevar como eje la comodidad. En esta dirección unas New Balance blancas o, por qué no, también negras, son ideales, puesto que ofrecen comodidad y posibilidad de adaptarse a casi cualquier combinación.